viernes, 18 de septiembre de 2015

"moi je rêve, moi je ne suis pas”



Porque sueño yo no lo estoy 
Porque sueño, sueño.
Porque me abandono por las noches a mis sueños,
antes de que me deje el día.
Porque no amo.
Porque me asusta amar, ya no sueño.
Ya no sueño.

A ti la dama,
la audaz melancolía,
que con grito solitario hiendes
mis carnes ofreciéndolas al tedio.
Tú, que atormentas mis noches,
cuando no sé qué camino de mi vida tomar,
te he pagado cien veces mi deuda.
De las brasas del ensueño,
sólo me quedan las cenizas
de una sombra de la mentira
que tú misma me habías obligado a oír.
Y la blanca plenitud,
no era como el viejo interludio
y sí una morena de finos tobillos
que me clavó la pena de un pecho punzante en el que creí,
y que no me dejó más que el remordimiento,
de haber visto nacer la luz sobre mi soledad.

E iré a descansar con la cabeza entre dos palabras, en el valle de los avasallados.