sábado, 16 de agosto de 2014

Mono ve, mono hace

Recordé una inútil polémica... He aquí el asunto:

El fotógrafo Perttu Saska de nacionalidad finlandésa, realizó una serie de retratos a unos monos (aparentemente callejeros) de la ciudad de Yakarta, en Indonesia; dicha serie de fotografías lleva por nombre "A Kind of You” (que en español sería algo así como "Una Especie de ti"). Al parecer esto desató entre los compañeros "intelectuales" una profunda indignación por debatir cosas como "que el maltrato animal no debería ser considerado Arte"  "esto sí es Arte y esto no, porque lo digo yo"; mientras que a mí sólo me daba pereza infinita escuchar a todos "debatir" por ideologías banas. Como era de esperarse en mí, tanta verborrea directa a mis oídos, me obligo casi de inmediato a recordar lo que dije en mis adentros cuando vi Léolo en la Cineteca "nunca faltan los snobs babosos que sueltan carcajadas idiotas en el momento menos risible, ni el bruto que dice, al final, ¿a poco ahí acaba? No manches”; y es que sin la necesidad necia de pensar mucho me di cuenta que en aquella sala había, en su mayoría (a los demás no los noté) algunos ingenuos y/o farsantes románticos para los cuales el Vuelo Imposible no es otra cosa que una falsa pose romántica de poetas malditos, pero también existen los que son bastante neuróticos y suficientemente autistas que no consiguen “comunicar” el universo total de la experiencia del Vuelo Imposible de Ícaro: el impulso, el móvil, la visión, la perspectiva: todos ellos fragmentos claves para entender cabalmente y profundamente el insuperable valor del vuelo imposible,  y claro, por último los buenos artistas que menosprecian la experiencia, dedicándole, por tanto, poco espacio y energía en sus obras; en fin, la Cineteca es uno de mis lugares favoritos, pero también es un lugar propicio para codearse con esa gente vacía y estúpida para la que la cultura se reduce a un atuendo cool y palabras rimbombantes; volviendo al tema, dichos compañeros me parecieron muy similares a los tipos de la Cineteca, en cuanto a los adjetivos calificativos ya adjudicados.
   
Para mí la cuestión menos importante es, si dentro de los estándares del "arte" el trabajo del fotógrafo lo es o no, en lo cual encuentro un error para comenzar, puesto que la fotografía no es considerada una de las Bellas Artes, y aunque para mí sí lo es, tendríamos por simple lógica que depurar ese argumento: que es arte.  

La imágenes exponen la vulnerabilidad de los monos ante los crueles entrenadores humanos, la perspectiva y el atuendo de los animales trasmite emociones, sentimientos y reflexión. Al mirar detenidamente sólo experimento el reflejo de la deshumanización que hay en el mundo entero, no sólo porque se denigra, explota  y esclaviza a otra especie, sino porque esa misma situación decadente le sucede a los de nuestra propia especie. Irónico, ¿no? Que la gente grite y se ofenda por esta bestialidad en contra de los derechos de los animales, pero, te pregunto a ti hermano hombre, ¿por qué no te sensibilizas con los de nuestra propia especie? ¿acaso no estamos rodeados de niños que hacen lo mismo en un parabús o en cualquier esquina? ¿no te parece que es una paradoja hilarante que el mono represente y sustituya en la denigrante tarea al humano y viceversa? ¿no te parece un doble discurso? ¿una caricaturización surrealista  de la explotación de los monos y a la misma vez de los hombres? ¿que la especie humana condena y esclaviza a su propia especie como a otras?...

La sociedad está acostumbrada a ver niños haciendo lo mismo que estos inocentes e indefensos animales; seres humanos que dejaron de ser una indignación en contra de nuestra propia especie, una injusticia macabra e inhumana, para convertirse en un paisaje de indigencia moral, nauseabundo, cotidiano e irreversible.  

Me indigna y rechazo que los monos sean utilizados para distracción turística, que sean utilizados como objetos, huevos de carnaval, cascaras vacías, cuando es evidente que los monos sufren el maltrato físico, afectando su estado natural y comportamiento. Me ofende que exista la apática indiferencia hacia los niños que reproducen exactamente la misma película triste y sin sentido; no es un secreto que son niños robados, 
abusados, amenazados, ultrajados... que ponen a mendigar en las calles... Me irrita que la gente estúpida se centre en los detalles banales de la lucha inútil de la falsa y verdadera intelectualidad estéril, cuando ese no es el punto, ni siquiera uno de ellos, estamos ante animales maltratados que son privados de su libertad. 

En lo personal el fotógrafo cumplió con su cometido: documentar la realidad. E hizo un gran trabajo, logro captar la esencia del trágico hecho,  cautivo mi emotividad; fotografías con una astucia estética donde encontré: una paradoja de doble discurso. Eso es lo que yo realmente admiro de la materia gris en los cerebros creativos y artísticos.