domingo, 15 de septiembre de 2013

¡Viva!


16 de septiembre, ¡Por favor!: gran despilfarro para festejar en desfiles, publicaciones patrioteras; tubas, bailongos, ritmos que hacen moverse a los cuerpos como simios o zombies utilizando el presupuesto ya establecido. Yo, en lo personal, creo que sí hay mucho que festejar, así que ¡Venga! ¡Festejemos este 16 de de septiembre! ¡Festejemos la cobardía déspota de la clase política que se adueña del país, y la de nosotros como ciudadanos de nuestra patria, la violencia redentora del Estado, la estupidez, la ignorancia, la enajenación,  la cultura plástica y desechable (como la comida rápida) con que se nos educa, nuestra gigante apatía, la ridícula amnesia que nos distingue como pueblo y la incongruencia contradictoria de nuestra identidad como mexicanos!. 

¿Festejar nuestra Independencia? Una cosa es que estemos acostumbrados a este medio vivir, a este forma impuesta para realizar un sentido de vida, un sentido de identidad, pero eso no quiere decir que hay que festejarlo, porque realmente no se celebra nada en particular -para la mayoría-, sino el hecho de encontrar un pretexto para embriagarse y decir "¡Estoy orgulloso de ser mexicano!",  pero para eso hace falta tener dignidad y tener respeto por el cadáver de los mexicanos que lucharon, por la sangre de indio que corre por nuestras venas y que ha sido derramada,  y por supuesto, parafraseando lo que decía el buen Zapata, no quejarse si nos pisan porque ese no es el punto, el chiste es dejar de ser gusanos. 

El verdadero México no está en las plazas agringadas, en los restaurantes, en las reuniones ejecutivas, en las fiestas de cóctel, en antros o tugurios de mala muerte, en la Selección de fútbol de México...  Está en las calles, en rostros de niños hambrientos, explotados, abusados; está en la sierra, en la Historia, en cada esquina limpiando parabrisas, en cada ciudadano que hace lo más humanamente posible para comer y seguir manteniendo (aún sin saberlo) de pie a este país... Mi lindo, y tristemente fragmentado México. 

¡Buena noche!.